‘El curioso caso de Benjamin Button’ de David Fincher

Poster El curioso caso de Benjamin Button

Hay pocos directores que, en esta época en la que el tiempo es mucho más que oro y hay que elegir con tino dónde gastarlo, tengan garantizada mi presencia en el cine con cada uno de sus estrenos. David Fincher es uno de ellos y, no podía ser de otra forma, acudí al cine a ver su última película que venía precedida de numerosas nominaciones a diferentes premios y un aura de “película grande” que la convertían en imprescindible para cualquiera.

Por desgracia, tengo que decir que, con la excepción de “Alien 3” plagada de problemas durante y después del rodaje, “El curioso caso de Benjamin Button” es la película de Fincher con la que menos he disfrutado.

Para evitar malentendidos diré que el producto es estupendo. El montaje, los efectos especiales, la dirección artística, la fotografía, la banda sonara… todo es de un nivel altísimo y conforma un envoltorio en el que se nota perfectamente cada uno de los 150 millones de dólares gastados. Con estos ingredientes y una historia ciertamente “bonita” no es de extrañar su éxito comercial y lo encarecidamente que la defiende un amplio sector del público. De hecho estoy seguro que, de haberla visto en otra época de mi vida, me hubiese encantado. Pero no ha sido así.

Y para que no haya dudas voy a señalar un culpable desde el primer momento: el guión de Eric Roth. En mi humilde opinión, carece de la calidad necesaria para estar a la altura de lo que la historia necesitaba.

Los escritores no suelen hacer las cosas por casualidad. F. Scott Fitzgerald escribió esta historia como un relato corto y, creo yo, se debe al hecho de que si le dedicas demasiado tiempo a la historia pueden empezar a aparecer problemas.

(A partir de aquí puede que haya algún ligero spoiler que no sorprenderá nada a los que sepan de qué va la película)

Uno de esos problemas es la incongruencia de que, cuando Button nace tiene el tamaño de un bebé pero el aspecto de un viejo (decisión de guión para que el niño pueda nacer de forma natural sin reventar a la madre, claro) y, sin embargo, cuando tiene muchos años no conserva el tamaño de un adulto y el aspecto de un bebé sino que comienza a encoger y volverse, de verdad, un niño. No es la única incongruencia de este tipo que hay en la película, pero sí una de las más llamativas.

Otro problema es cómo hacer atractivo, en el guión, los últimos años de vida de Button, ya que se supone que son como un niño pequeño y, posteriormente, un bebé. Evidentemente eso no tiene ningún interés así que se pasa como de puntillas por ellos, de forma que en los últimos 30 minutos de película no sucede casi nada y tan sólo se procura, en mi caso sin conseguirlo, obtener la lágrima fácil del espectador. Todo para que, al final, uno salga del cine diciendo “qué película más bonita”.

(Fin de los ligeros spoilers)

De hecho, ahondando en lo ya dicho, lo más interesante de la película sucede durante la primera mitad. El cuento sobre el reloj de la estación de tren es brillante y, si toda la película hubiese tenido esa intensidad, mi crítica ahora estaría siendo muy diferente. También toda la infancia de Button me resulta interesante y atractiva pero su intensidad se va diluyendo conforme avanza la trama.

La relación de Button con su padre es realmente floja y no llega a tener en ningún momento el peso que pide a gritos. La historia de la guerra es innecesaria y parece metida con calzador para propiciar la primera entrada en escena de un colibrí cuya presencia en el filme carece de todo sentido.

Brad Pitt no tiene la más mínima química con Cate Blanchett, que por cierto nos regala aquí el peor papel que le recuerdo. Sí funciona, curiosamente, durante su hermosa historia con el personaje interpretado por Tilda Swinton.

Ello me hace pensar que la culpa de la falta de química entre los protagonistas es del guión, incapaz de darle garra a la que se supone es la historia de amor central de la película. Aunque, por otro lado, uno tiene la sensación de que la película trata sobre la aceptación de la muerte y de cómo enfrentarse a ella con naturalidad. Pero vemos un par de pinceladas sobre ese tema sin que lleguemos realmente a verlo con claridad.

No criticaré al guionista por haber hecho un calco de su guión de “Forrest Gump“, el parecido es notorio, sino por haberlo hecho mal.

En fin, afortunadamente estaba Fincher para darle algunos momentos de brillantez y otorgar al conjunto de un ritmo que hace que el tiempo se pase más rápido de lo que debería, teniendo en cuenta que apenas pasa nada en toda la película. Pero eso, que me parece suficiente para considerarla entretenida, no me parece suficiente para aplaudirla.

Valoración final: 6,5 sobre 10

Autor: Jeremy Fox

Jeremy Fox es Miguel Baneira o al revés, ya nadie lo tiene claro, ni siquiera yo. Físico por estudios, informático de profesión y amante de los libros, la música, los cómics y, por supuesto, el cine. No estoy loco, es que me han dibujado así...

6 opiniones en “‘El curioso caso de Benjamin Button’ de David Fincher”

  1. Tuve la suerte de verla cuando la nominaron a los globos de oro, y era tan solo la película de Brad Pitt, sin tanta publicidad, quizás por eso me gustó mucho. Una de las personas con las que la vi dijo saliendo… que tenia madera de Oscar, mezcla de Titanic con Forrest Gump, como dices tú, creo que los fallos que le veo son esos recuerda demasiado a otros filmes, para mostrar el paso del tiempo, sobre todo. Lo de que nace pequeño y muere pequeño fue una salida a un pequeño problema, no me resultó demasiado chocante, me gusto menos el huracan en el medio de la historia, y no cualquiera que vendría bien, con como se siente la chica cuando le cuentan su historia, si no el Katrina, pero he visto unas entrevistas donde dicen que era un homenaje para New Orleans, pero eso te hace distraerte y pensar que si sacaran algo de lo del Katrina.

    Realmente eché de menos un poco más de hacer sentir esa histtoria de amor como lo que era, el centro de la historia, quizás fue falta de química. Pero me dejo pensando en cosas, como a todos nos ha pasado que siempre dices, que harias las cosas diferente si hubieran sido diferentes, y ves a alguien con quien te puedes identificar haciendo las cosas igual… Una manera de contar la histora mas femenina… me gustó como a pesar de los años, y de tener lo que todos envidian, un rostro joven y experiencia, el añoraba lo que habia perdido, la persona que quería y lo conocía como nadie… eso fue lo que me conmovio de la historia… demasiado nena ya sé.
    Y no coincido contigo mínimo 8.5 le daba… pero yo no tengo blog de cine

  2. Bueno, aunque no estemos de acuerdo en la puntuación de la película, tengo que decir que tener un blog de cine no significa, en absoluto, que mi opinión sea mejor que la de quien no lo tiene.

    Aunque, por supuesto, como es mi opinión… me parece la mejor del mundo, jajajaja.

    El caso es que yo también creo que lo del Katrina no acaba de estar bien metido en la historia; le falta un sentido más narrativo o haber tenido menos importancia de la que tiene.

    En mi opinión, la parte del presente o deberían haberle dado más importancia y profundizado más, o haberle dado menos importancia (en plan “Los puentes de Madison”) y recortado minutos. Se queda un poco en tierra de nadie.

    Saludos

  3. Creo que necesitan tener sexo mas a menudo jeje. Mentira, hablando en serio, creo que están muy enfocados en sacarle lo negativo a la pelicula. En realidad, bajo que puntos de referencia la estan juzgando?… que si no se acopla con la historia original, que si le dan importancia a una cosa mas que la otra, que si tal cosa es incongruente, que si se parece a tal otra peli, esto es realismo mágico por dios! que mecanicistas post-funcionalistas-positivistas se ponen -chiste interno- al final el producto es excelso, visual y narrativamente sobrecogedor, yo disfrute increíblemente la película y creanme que no tengo un gusto muy convencional jeje. Abrazos.

  4. Perdona que no te contestase antes, Emmanuel, pero estaba siguiendo tu consejo 😀

    Yo en ningún momento he hablado de cómo se acopla a la historia original, porque no creo que ese sea el cometido de una adaptación al cine. De lo que me quejo es de la falta de garra del guión. Me gusta el realismo mágico pero yo en la película no veo la magia por ningún lado.

    Eso sí, como producto es estupendo, su envoltorio es de lujo. Pero el envoltorio no lo es todo, no?

    Saludos

  5. Bueno… pues por fin, ayer, pude ver esta peli. A mi me gustó mucho, muchísimo, lo que seguramente está condicionado por el momento que estoy atravesando, ya que me sentí muy identificada con el “mensaje” de fondo de la peli en muchos momentos…

    estoy completamente de acuerdo con tu afirmación Jeremy: “El montaje, los efectos especiales, la dirección artística, la fotografía, la banda sonara… todo es de un nivel altísimo “, y lo del guión, pues si, no es excepcional, pero tampoco me parece qeu no funcione.

    Ah, y realmente lo del colibrí canta muchísimo…vamos lo veo inecesario, y lo del katrina queda un poco forzadillo…

    De todos modos me encantó, hasta derramé una (y sólo una) lagrimilla (cosa excepcional), jeje,

  6. Yo también derramé media lágrima en algún momento, aunque en mi caso es algo totalmente normal en el cine. En los dramas, claro, que ya imagino a algunos diciendo si es que lloro también en las comedias o en las de acción o… 😀

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