‘Hace mucho que te quiero’ de Philippe Claudel

Poster Hace mucho que te quiero Kristin Scott Thomas

Tras una buena temporada alimentándome casi de forma exclusiva con cine estadounidense comercial, la semana pasada decidí que mi alimentación cinéfila necesitaba un buen plato de cine europeo a modo de desintoxicación. Había oído que Kristin Scott Thomas podía ser una candidata al Oscar de este año por su papel en una película francesa y como quiera que estaba en cartel en Barcelona me decidí a verla, rezando para no encontrarme con un film soporífero. Afortunadamente no fue así.

Hace mucho que te quiero” (Il y a longtemps que je t’aime) es el debut en la dirección de Philippe Claudel, reputado novelista autor de “Almas grises” o “La nieta del señor Linh“.

La película nos cuenta la historia de Juliette Fontaine (Kristin Scott Thomas) que, al salir de la cárcel tras una condena de 15 años, se va a vivir a casa de su hermana Lea (Elsa Zylberstein). Volver a conectar con ella y reintegrarse en la sociedad no serán tareas sencillas…

Estamos ante un drama de personajes, real, sincero, con momentos duros y otros más amables e incluso bonitos. Philippe Claudel ha elegido para su ópera prima, de forma muy inteligente, un guión original obra suya sobre un tema que conoce muy bien, ya que él mismo impartió clases en centros penitenciarios durante algunos años. Su experiencia en ese campo se nota y, como suele pasar, el hecho de conocer a la perfección las sensaciones de los personajes hace que nos las transmita con facilidad. Echo de menos un cine en el que la gente hablaba de lo que conocía de verdad…

La escena del asilo, la reunión de amigos, la relación de Juliette con Míchel (un seductor Laurent Grévill) o todas las conversaciones entre Juliette y el capitán Fauré (un melancólico Frédéric Pierrot) son motivos suficientes para ver la película, en parte gracias a las brillantes interpretaciones. Entre ellas no puedo dejar de destacar a Elsa Zylberstein y, sobre todo, a Kristin Scott Thomas. Su voz, sus silencios, su mirada, la forma de mover las manos, todo le vale para hacernos entender un personaje realmente extremo. Un auténtico éxito de interpretación merecedora de todos los elogios recibidos.

Ante una historia tan fuerte y unas interpretaciones tan destacables, la realización pasa bastante desapercibida. Decisión, creo yo, voluntaria por parte del director, consciente de que el guión y los actores tienen la suficiente fuerza como para llevar todo el peso de la película. En todo caso es lo suficientemente eficaz como para que yo ya espere con ganas la siguiente película de Claudel, aún por determinar.

Si algo le puedo achacar a la película es que quizás quede algo confusa la explicación del crimen por el que Juliette fue a la cárcel. No diré nada que pueda estropearle a nadie la película pero, en mi opinión, la historia no acaba de encajar y podrían haberlo hecho mejor.

Pese a ello ha sido una experiencia gratificante volver a sentir en un cine sensaciones de esa intensidad. Ya echaba yo de menos una película de este tipo. En la variedad está el gusto y si, como yo, tenéis ganas de cambiar un poco vuestra dieta cinéfila repleta de cine estadounidense, creo que ésta es una estupenda oportunidad.

Valoración final: 8 sobre 10

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Autor: Jeremy Fox

Jeremy Fox es Miguel Baneira o al revés, ya nadie lo tiene claro, ni siquiera yo. Físico por estudios, informático de profesión y amante de los libros, la música, los cómics y, por supuesto, el cine. No estoy loco, es que me han dibujado así...

2 opiniones en “‘Hace mucho que te quiero’ de Philippe Claudel”

  1. Hace unos días comentaron en un programa de radio que en el cine actual estadounidense, no es fácil encontrar nuevos directores de calidad, debido a que ahora son los actores los que deciden con qué director quieren trabajar, buscando aquellos con los que se puedan lucir más; y dichos directores nacientes, con tal de adquirir cierto renombre, acceden a lo que sea con tal de que dicho actor actúe en su película. Por eso, actualmente, no se encuentran directores que sepan sacar el máximo provecho en pantalla de sus actores, aunque éstos sean buenos.
    Parece ser que esta circunstancia, antiguamente no se daba, porque los actores no podían elegir con quién tarabajaban, si no que era más bien al contrario. El director decidía qué actor deseaba que trabajase en su película, y de esta forma exprimía al máximo su talento y sus posibilidades.
    Esto, unido a otros múltiples factores, es lo que posiblemente haga que se eche de menos algo de cine de calidad procedente de Estados Unidos últimamente.
    Lo digo porque, viendo el comentario que haces en esta película, sobre que el director es consciente de que el guión y los actores tienen la suficiente fuerza como para llevar todo el peso de la película, me hace pensar que posiblemente aún, en el cine europeo, nos estemos librando de que nos pase como en el americano, y todavía sean los directores los que sepan sacar partido de sus actores y no sean éstos los que les dicten a ellos cómo deben lucirse más. No sé que opinas al respecto.
    Por cierto, dicho sea de paso: excelente corto el de “Existenzia”, :D. Como director se ve que has sabido sacar el máximo partido a tu actor…¿o ha sido al contrario? 😉
    Un saludo.

  2. Bueno, en el Hollywood clásico había actores que también tenían mucho poder, lo que pasa es que yo creo que en aquellos tiempos todo el mundo aceptaba su parte del trabajo: los actores se limitaban a actuar, los guionistas a escribir guiones, los directores a dirigir. Y todos se fiaban del talento de los otros.

    Por otra parte el control de la distribución por parte de las productoras era total así que en cierto modo la rentabilidad de la película estaba asegurada y eso te da siempre mucha libertad creativa.

    Yo soy un defensor del cine estadounidense pero creo que han perdido parte de la frescura y la sinceridad en la mirada que les hicieron grandes. La economía actual en la que lo importante no es rentabilizar una película sino hacerla supermegataquillera no ayuda mucho tampoco.

    En Europa en cambio sigue habiendo un gusto por los guiones y los personajes que marca diferencias. Lo malo es que muchas veces eso produce películas insufribles, muchas de las cuales son rentables debido a subvenciones.

    Los dos sistemas tienen sus ventajas y sus desventajas. Estaría bien encontrar el justo medio.

    De todas formas yo hablo del mundo del cine desde fuera de él y tal vez si estuviese dentro tendría otras opiniones sobre su funcionamiento (que no sobre los resultados que yo creo que todos los vemos).

    Respecto a “Existenzia”… jajajaja, bueno, tuve la tremenda suerte de tener una compenetración absoluta con el actor… como si lo conociese de toda la vida 😉

    Saludos y gracias por la visita

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