Una historia de violencia: la cumbre de Cronenberg

history of violence poster

No encuentro otra manera de definir la película que vi el sábado en los cines Ideal de Madrid. Iba con ciertas esperanzas al cine, las lógicas tratándose de un buen director, pero sin esperarme tampoco una maravilla. De ahí mi sorpresa al ir pasando los minutos y comprobar la perfección alcanzada por David Cronenberg al contarnos Una historia de Violencia (A History of Violence).

El título no puede ser más acertado ya que la película nos cuenta la historia de Tom Stall (Viggo Mortensen), dueño de un café en un pequeño pueblo, felizmente casado con Edie (Maria Bello) y con dos hijos. Un día mata en defensa propia en su local a dos asesinos buscados por la policía. Ese suceso le convierte en el héroe local y trae consecuencias que afectarán a su familia.

Y menudas consecuencias. Fiel a mi estilo no destriparé nada de la película pero aviso de antemano que esta es una película que no dejará indiferente a nadie. Si se quiere, incluso puede dar lugar a debate. Muchos son los temas tratados en la película: la justificación de la violencia, los secretos, la confianza, el perdón, o si somos lo que somos o lo que queremos ser.

Se vale Cronenberg para ello de una dirección impresionante en la que siempre toma la decisión correcta (por ejemplo el plano secuencia inicial es maravilloso, no por su dificultad técnica que no tiene importancia sino por lo bien integrado que está en la escena que se convierte así en algo terrible) sin escatimarnos violencia cuando es necesaria. Una violencia que aparece puntualmente pero que golpea en la cara al espectador. Aquí vemos las consecuencias de la violencia. No estamos ante una de esas películas (opción respetable también) en las que se disparan tiros como quien tira confeti. No, aquí no; aquí las armas matan y matar es terrible. Quitarle la vida a un ser humano es una animalada. Darle una patada a un ser humano es algo brutal. Cronenberg nos hace sentir todo eso, que en el fondo ya sabemos pero que necesitamos que alguien nos recuerde de vez en cuando.

History Of Violence

Filma Cronenberg también unas escenas de sexo memorables, totalmente justificadas en la película, muy diferentes una de la otra. Una de ellas es para mi, la más hermosa vista en un cine en mucho mucho tiempo. El sexo tratado con naturalidad, como debe de ser.

Pero no está solo en su labor el director, claro. El cine es un arte colectivo y sin la ayuda del magnífico guión de Josh Olson (basado en la novela gráfica de John Wagner y Vince Locke), la fotografía de Peter Suschitzky o el montaje de Ronald Sanders la película no sería la que es.

Lo que no le pasará desapercibido a nadie es la labor actoral. Tuve la suerte de poder ver la película en versión original y es una auténtica gozada. Todos están estupendos pero especialmente Viggo Mortensen, Maria Bello, Ed Harris y William Hurt. Mortensen demuestra aquí que es capaz de actuaciones de una profundidad y sutileza que, al menos yo, le desconocía. Maria Bello, una de las actrices más atractivas del cine actual, está impresionante y ofrece un recital de miradas llenas de matices y sentimientos. Ed Harris y William Hurt tienen papeles secundarios pero vitales y se pasean por la película como solo los grandes pueden hacerlo; conocedores de su grandeza y de su capacidad para saltar del exceso a la contención en una misma escena. Una delicia.

En definitiva, lo he estado pensando detenidamente y no encuentro nada que no me guste en la película. He oído ciertas críticas sobre la banda sonora de Howard Shore pero no estoy de acuerdo. Desde mi punto de vista la película alcanza la perfección al contarnos la historia que nos pretendían contar y eso es lo que define para mi a una obra maestra.

Valoración final: 10 sobre 10.

Autor: Jeremy Fox

Jeremy Fox es Miguel Baneira o al revés, ya nadie lo tiene claro, ni siquiera yo. Físico por estudios, informático de profesión y amante de los libros, la música, los cómics y, por supuesto, el cine. No estoy loco, es que me han dibujado así...