La Vida, los secretos y las palabras según Isabel Coixet

La Vida Secreta de las Palabras

Hoy, como otras veces, tenía que haber llamado a mi buen amigo Red Stovall para comentarle qué opinaba de la película que acababa de ver. Pero no lo he hecho porque hay ocasiones en las que uno sale del cine sin palabras, con la emoción formando todavía un nudo en la garganta. Hoy es una de esas veces: he visto La vida secreta de las palabras (The Secret Life of Words) de Isabel Coixet.

La propia directora explica la sinopsis en la web de la película: “Un lugar aislado en medio del mar: Una plataforma petrolífera, donde sólo trabajan hombres, en la que ha ocurrido un accidente. Una mujer solitaria y misteriosa que intenta olvidar su pasado (Sarah Polley) es llevada a la plataforma para que cuide de un hombre (Tim Robbins) que se ha quedado ciego temporalmente. Entre ellos va creciendo una extraña intimidad […]”

Al poco de comenzar la proyección he de reconocer que tuve cierto miedo. No me suelen gustar las películas sobre personajes con comportamientos incomprensibles y al principio lo parece. Pero en seguida me fui dando cuenta de que los tiros no iban por ahí. Poco a poco, todo empieza a encajar en la maravillosa sucesión de emociones que es esta película.

Isabel Coixet nos sumerge en un mundo en el que las palabras que callamos son tan importantes como las que decimos; un mundo de dolor y sufrimiento pero también de amor y esperanza. Un mundo constantemente golpeado por millones de olas en el que, de alguna manera, tenemos que aprender a nadar.

Se nota, además, que los actores están dirigidos de forma sublime porque muy pocas veces Tim Robbins ha estado como está en esta película. Lo mismo podemos decir de Sarah Polley. Todas las escenas que comparten son antológicas, especialmente una que me dejó helado el corazón y los ojos inundados en lágrimas. Sus miradas, sus palabras, sus silencios, nos emocionan como solo el gran cine es capaz de hacerlo.

No puedo dejar de mencionar a los actores secundarios, entre los que están Javier Cámara o Julie Christie. Todos los personajes están maravillosamente interpretados y perfectamente dibujados por un guión, obra de la propia directora, al que no le sobra ni le falta nada.

Esta es una historia donde todos los personajes viven en el filo de la navaja. Algunos, de hecho, ya se han cortado. Es, por ello, una película que vive al límite y que, muy fácilmente, se podía haber escapado de las manos de la realizadora, bien por exceso (la sensiblería) o bien por defecto (la frialdad). Pero no. No defrauda lo más mínimo, no deja ningún cabo suelto (o en todo caso los justos) en ese microcosmos, ese mundo al que antes hacía referencia y que, dicho sea de paso, está excelentemente fotografiado y acompañado de una apropiadísima y emotiva banda sonora (¡qué grande es Tom Waits!).

Dicho todo esto, no creo sorprender a nadie si digo que La Vida Secreta de las Palabras es, para mi, una obra maestra.

Valoración final: 10 sobre 10.

Autor: Jeremy Fox

Jeremy Fox es Miguel Baneira o al revés, ya nadie lo tiene claro, ni siquiera yo. Físico por estudios, informático de profesión y amante de los libros, la música, los cómics y, por supuesto, el cine. No estoy loco, es que me han dibujado así...

6 opiniones en “La Vida, los secretos y las palabras según Isabel Coixet”

  1. Como he estado malita y con el bronquio roto no he podido ir todavía, pero no sabes cuántos deseos tengo de que sea sábado. Ya sé que Coixet no me defraudará. Nunca lo ha hecho. Saludos cordiales.

  2. “¿Es eso todo? ¿Matar el tiempo antes de que el tiempo te mate a ti…?”
    No se si reparaste en esa frase de esta obra maestra de película. Supongo que sí. A mi me dió mucho que pensar…

  3. Un película de esas “contagiosas”, ¿no os parece?. Tiene que serlo para que al final te identifiques con cada uno de los personajes, cuando en el fondo, uno, que no ha vivido situaciones tan extremas ni terribles (ni de lejos), sufra con todos ellos. Con ella, la protagonista, cuyo sufrimiento, eso, no podemos ni imaginar, pero uno se ve en ella. Eso es cine, ¿no?.

Comentarios cerrados.