Homenaje a Robert Wise: “La Amenaza de Andrómeda”

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He visto La Amenaza de Andrómeda (The Andromeda Strain, 1971) de Robert Wise. Es una película que había visto hace muchos años pero de la que no recordaba prácticamente nada así que ha sido como verla por primera vez.

Se trata de una adaptación de la novela homónima de Michael Crichton que cuenta las delicadas horas posteriores a la caída a tierra de un satélite artificial estadounidense que porta un peligroso virus. Dicho virus, presuntamente de origen alienígena, acaba con todo un pueblo (salvo un anciano y un bebé) y amenaza con extenderse por todo el planeta. Unos científicos se unirán para intentar impedirlo.

La película se inscribe directamente en la corriente de ciencia-ficción de los años 70 (Naves Misteriosas, Cuando el Destino nos Alcance, La Naranja Mecánica, etc). Una ciencia ficción que se atrevía a tocar temas con claras connotaciones políticas o sociales y que se cuestionaba abiertamente a la autoridad; mostrando el abuso de poder por parte de los estados y la falta de escrúpulos y de criterio a la hora de tomar decisiones. Esta película no es una excepción y, obligado es decirlo, mantiene una vigencia considerable. No hay más que ver las noticias que pasan en el mundo actual (por ejemplo ésta).

Llama, a priori, la atención la falta de estrellas protagonistas hasta que uno empieza el visionado y entiende la decisión. Era necesario que el público viera a los protagonistas como científicos, seres humanos normales salvo por su excepcional inteligencia y preparación. No son héroes. Su más que correcta (y sobria) interpretación, junto al hecho de que no sean estrellas ayuda al director a conseguir el tono deseado.

Ese tono no es otro que el de una película de ciencia-ficción seria, bastante rigurosa científicamente y que posee una atmósfera fría que provoca en el espectador una constante sensación de desasosiego. Al respecto citar una de los momentos que más me gustan y que es la llegada, al comenzar el film, de los científicos al pueblo donde ha caído el satélite. El paseo de los protagonistas por ese pueblo fantasma es sobrecogedor. No será esa la única escena sobresaliente que hacen que uno entienda el impacto que esta película tuvo en su época.

Como aspecto más negativo me temo que tengo que hablar, sin destripar nada por supuesto, del final. La resolución es bastante anticlimática y además no parece encajar muy bien con la atmósfera del resto de la película. No digo más para no destripar nada pero presiento que mucha gente estará de acuerdo conmigo.

Como resumen decir que se trata de una película mítica de la ciencia-ficción de la época que provocó un impacto bastante grande. Como muestra de ello comentar que durante mucho tiempo se extendió la leyenda urbana (falsa como casi todas) de que los monos que aparecen en la historia y que son usados para probar la mortalidad del virus fueron asesinados de verdad para filmar dichas escenas. Es una prueba más del tremendo realismo con el que la historia está contada.

Valoración final: 8,5 sobre 10

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Autor: Jeremy Fox

Jeremy Fox es Miguel Baneira o al revés, ya nadie lo tiene claro, ni siquiera yo. Físico por estudios, informático de profesión y amante de los libros, la música, los cómics y, por supuesto, el cine. No estoy loco, es que me han dibujado así...

3 opiniones en “Homenaje a Robert Wise: “La Amenaza de Andrómeda””

  1. Sí, la sobriedad, la austeridad y la sequedad con que se desarrolla es de lo mejor que tiene. Y ayuda un montón a la historia.

    Quizás algunas escenas hayan quedado un poco anticuadas (cosa lógica en cualquier película con algún aparato científico), pero en general no afectan a la película. Esta conserva la fuerza de ese estilo de la ciencia-ficción de aquella época que comentabas.

  2. Recuerdo que la vi hace siglos cuando era niño y me impresionó muchísimo. Tengo miedo de volver a echarle un vistazo y ese recuerdo se vaya al garete. pero bueno, esa puntuación que le das (sí que eres blando, sí ;)) me anima a intentarlo de nuevo.

  3. Estoy de acuerdo con red stovall. Yo la ví siendo un niño y me dejó muy, pero que muy tocado. Por aquel entonces yo era creyente (en aquella época supongo que todos los niños lo éramos, al menos viviendo en un pueblo) y cuando me acosté recé para que lo que pasaba en la película no ocurriera de verdad. Aún así, no pude dormir bien. Creo que esa película me hizo tener por primera vez conciencia de lo poco que somos en el mundo.

    Eso sí, también recuerdo que no pude apartar mi vista de la tele ni un sólo segundo.

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