¿Cómo hei vivir mañá sen a luz túa?

¿Cómo hei vivir mañá sen a luz túa?

Case morto vivín sen coñecerte
aló na chaira seca por absurdas rúas
onde ninguén me soubo dar mornura.

Foi soedade desconforme adentro
e a semente a caír en terra dura.

¿Cómo hei vivir mañá sen a luz túa?

Erguinme e vinte ao regresar á terra
como se fora todo aquelo un soño
pesado e ti xa foras sempre miña.

Foi outra vez materno en aloumiño
o bico teu na lingua.
E foi de novo corazón adentro
comprender a existencia e a dozura.

¿Cómo hei vivir mañá sen a luz túa?

Pero hoxe mesmo o día abriu en medo
entrou na fiestra un sol estraño inmenso
e deixáchesme o leito en mantas frías.

Está a volver agora corazón adentro
a soedade o podre a agonía
a me pinchar as cousas en millóns de pugas
cada minuto en séculos de agullas.

¿Cómo hei vivir mañá sen a luz túa?

 

“Se o noso amor e os peixes…” de Bernardino Graña.

 

Hay poemas cuyo título lo dice todo y este es uno de ellos. Aunque pertenece a “Se o noso amor e os peixes…”, en realidad yo lo tengo en “Ardentía“, antología poética de Bernardino Graña que conseguí, tras buscarla por todas partes, gracias a la Librería Pedreira de Santiago de Compostela.

No lo sabía pero existe también una versión musical interpretada por Suso Vaamonde.

Love what YOU love

En 1991 William Stanhope, profesor de instituto, le pidió a Ray Bradbury que explicase cual había sido el mayor obstáculo de su vida y cómo su superación había influído en su vida. Atentos a la respuesta de Bradbury  porque se merece un monumento (la traducción es mía, disculpad los posibles errores).

Estimado William Stanhope:

La decisión más importante que he tomado jamás tuvo lugar a los 9 años… Yo coleccionaba tiras de cómic de Buck Rogers, 1929, cuando mis compañeros de 5º grado se rieron de mí. Destrocé las tiras. Una semana más tarde, rompí a llorar. ¿Por qué lloraba? Me pregunté. ¿Quién se ha muerto? Yo, fue la respuesta. He destrozado el futuro. ¿Qué puedo hacer al respecto? Comenzar a coleccionar Buck Rogers de nuevo. ¡Enamorarme del futuro! Y eso fue justo lo que hice. ¡Y nunca desde entonces he hecho caso a ningún maldito idiota compañero de clase que dudase de mí! ¿Qué aprendí? A ser yo mismo y nunca dejar que otros, cargados de prejuicios, interfieran en mi vida. Chicos, haced lo mismo. Sed vosotros mismos. Amad aquello que amáis.

Con mis mejores deseos

Ray Bradbury

Tengo la sensación de que muchos de los que tenemos una afición realmente marcada, ya sea esta el amor por el cine, la música, la literatura, los cómics, los coleópteros o cualquier otra, hemos sentido en nuestrar carnes, en un momento o en otro, lo mismo que sintió Ray Bradbury a los 9 años. Por eso su mensaje me parece tan importante y pienso que debería enseñarse a los estudiantes en todas las escuelas del mundo.

Aquí os dejo la nota original: Continuar leyendo “Love what YOU love”

Huelga en la Compañía Nacional de Teatro Clásico

El viernes pasado mi inseparable Anita Loos y yo fuimos al Teatro Victoria de Barcelona para disfrutar de la representación de “El pintor de su deshonra” de Calderón de la Barca, por parte de la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

Como amantes que somos del teatro de nuestro Siglo de Oro, nos las prometíamos muy felices hasta que al llegar al Teatro  Victoria (cuyo personal fue muy amable) descubrimos que la función se había suspendido por causa de una huelga del personal técnico de la Compañía. Estuvimos charlando con dos de los trabajadores en huelga que, muy amablemente, nos explicaron los motivos de la misma. Tengo que decir que todo lo que nos contaron nos sonó, por desgracia, bastante creíble aunque, evidentemente, carecemos de la versión de “la empresa”.

En este país estamos viviendo una situación de retroceso en los derechos de los trabajadores que no está de más recordar, así que en solidaridad con una gente que se ha decidido a protestar (aún renunciando a su salario indefinidamente) voy a publicar aquí el contenido del documento informativo que nos facilitaron allí mismo. Continuar leyendo “Huelga en la Compañía Nacional de Teatro Clásico”

Peter Cushing investiga un crimen en ‘La fiesta de Orfeo’

Portada La fiesta de Orfeo
Portada del libro

Tengo pendiente desde hace tiempo hablaros de un libro de reciente publicación y este parece un buen momento para hacerlo. Primero porque tengo tiempo y segundo porque se acercan las navidades y a ver si alguien se anima a regalármelo.

El libro en cuestión se titula “La fiesta de Orfeo“, está editado por la Editorial Almuzara y viene firmado por Javier Márquez Sánchez, periodista, escritor y, parece evidente, cinéfilo empedernido.

Se trata de su primer libro de ficción ya que había editado anteriormente “Elvis. Corazón solitario” (Ed. Almuzara), “Paul Simon & Art Garfunkel. Negociaciones y canciones de amor” (Ed. Milenio) o “Rat Pack. Viviendo a su manera” (Ed Almuzara).

Leyendo la sinopsis entenderéis mi evidente interés en él:

Inglaterra, 1956. El gobierno británico está desconcertado ante los horribles sucesos acontecidos en una aldea de la frontera escocesa. El caso es puesto en manos de un agente de Scotland Yard especializado en sucesos extraños, el inspector Andrew Carmichael, y su compañero, el detective Harry Logan.

Al mismo tiempo, una modesta compañía cinematográfica, Hammer Films, se ha propuesto volver a poner de moda el cine de terror con una innovadora y truculenta adaptación de Frankenstein. Para ello contratan al actor televisivo Peter Cushing y le encargan, de cara a preparar su papel, que recurra a diversos especialistas para profundizar en las raíces del miedo humano.

Todos coinciden en la búsqueda de La fête du Monsieur Orphée, un misterioso rollo de película de los años del cine mudo que parece ir dejando un rastro de destrucción y tragedia tras ella.

En resumen, un libro de obligada lectura para cinéfilos y, de forma especial, para amantes del cine de la Hammer.

Encontraréis más información en la página de la editorial Almuzara, o en el propio blog del libro desde donde podréis, por ejemplo,descargaros el primer capítulo haciendo clic aquí.

Ficha del libro:

  • Título: “La fiesta de Orfeo”
  • Autor: Javier Márquez Sánchez
  • ISBN: 978-84-92573-72-1
  • Páginas: 384
  • Tamaño: 14.5×22
  • Rústica
  • PVP: 17.95 €

Tiempo prestado…

Salió a la luz gris y se quedó allí de pie y fugazmente vio la verdad absoluta del mundo. El frío y despiadado girar de la tierra intestada. Oscuridad implacable. Los perros ciegos del sol en su carrera. El aplastante vacío negro del universo. Y en alguna parte dos animales perseguidos temblando como zorros escondidos en su madriguera. Tiempo prestado y mundo prestado y ojos prestados con que llorarlo.

La carretera” de Cormac McCarthy

‘El mandarín’ de Eça de Queirós

En el rincón más apartado de la China existe un mandarín más rico que todos los reyes que nos cuentan las historias y las fábulas. Nada sabes de él, ni de su nombre, ni de su rostro, ni de la seda con que se viste. Para heredar sus inagotables caudales basta con que toques esa campanilla que está a tu lado sobre un libro. El mandarín solamente exhalará un suspiro en los confines de Mongolia. En ese momento será un cadáver. Y tú verás a tus pies más oro del que puede soñar la ambición de un avaro. Tú, que me lees y eres hombre mortal, ¿tocarás la campanilla?

Este es el maquiavélico dilema que se le presenta al protagonista de “El mandarín“, una novela corta escrita por Eça de Queirós (“Los Maia“, “El crimen del padre Amaro“) a finales del siglo XIX y que he tenido la suerte de leer este verano.

En su momento, la escritura de la novela le supuso al autor el rechazo de buena parte de la crítica y la “intelectualidad” por considerarla una traición a la corriente realista de la que era destacado representante.

Sin embargo, vista hoy en día, difícilmente podría haber escrito un relato más universal y eterno ya que es imposible leerlo sin preguntarse uno mismo qué es lo que haría en caso de estar en lugar de Teodoro, protagonista de la novela.

Bien sea como fuente de reflexión o como entretenimiento literario, que por supuesto no son incompatibles, os aconsejo que os acerquéis a esta novela sin ningún miedo. Sus apenas cien páginas se dejan leer de un tirón si así se desea y creo que es de esas lecturas que no os dejarán indiferentes.

La novela está editada por Acantilado, editorial que me gusta especialmente pese a que algunos de sus libros quizás sean un pelín caros. Si alguien desea leerlo en su ordenador puede descargarlo de la web del proyecto Gutenberg haciendo clic aquí.

Sólo quiero hablar contigo…

Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora.

Este fragmento del inicio de “Carta de una desconocida” (Brief einer Unbekannten) demuestra el inmensísimo y nunca bien ponderado talento de su autor, Stefan Zweig, uno de los grandes autores del siglo XX. Zweig se convirtió en uno de mis escritores favoritos desde que leí, hace ya muchos años, “24 horas en la vida de una mujer”, “Amok” y “Novela de ajedrez” casi seguidas.

Pero si por algo es famoso entre los cinéfilos el autor austríaco es por la adaptación que Max Ophüls realizó de su obra. “Carta de una desconocida” (Letter from an unknown woman) se convirtió desde el momento de su estreno en una de las mejores películas de la historia del cine y una de las más románticas.

Las comparaciones son odiosas y, a veces, totalmente innecesarias así que, sin entrar en ellas, diré que considero a ambas, novela y película, obras imprescindibles del arte del siglo XX.

Ya estáis tardando en disfrutarlas.

¡Exclusiva! Portada y sinopsis de la nueva novela de Dan Brown

Portada El Crisol Ardiente Dan Brown

El crisol ardiente” será el título en castellano de la nueva novela de Dan Brown, prestigioso autor de “El código Da Vinci” o “Ángeles y demonios” por mencionar tan sólo dos de sus exitosos títulos.

El crítico literario del Wall Street Journal no duda en calificarla como “una atractiva y documentada novela” mientras que el de The Times la considera “una electrizante obra maestra basada en hechos reales”.

Como fan absoluto de la obra del autor estadounidense, no puedo menos que emocionarme al haber conseguido en exclusiva la sinopsis oficial de su nueva novela:

Europa ha vivido un siglo de decadencia. Jeremy Pickford, un violinista, aparece ahorcado en Moanna y Michael Bannera, formidable físico, se pone a disposición de los bomberos de Riga, para declarar como especialista.

Rápidamente Michael encuentra a un gran taxista llamado Steve McElhone, mezclado desde hace años con el ultra secreto grupo de La Manada Cruel de los Hiper-negativos, y sucede un dramático ajuste de cuentas con El Priorato de Sión, después de una persecución en las cloacas de Andorra.

Mientras nuestra concepción de la anti-materia está en peligro, los malvados líderes de La Manada Cruel de los Hiper-negativos no permitirán que las cosas se tuerzan. ¿Podrá Michael detenerles a tiempo?

Aún desconozco la fecha en la que el libro estará disponible en España pero me muerdo las uñas de los dedos de los pies (en las manos no me quedan) esperando ese momento.

(vía probar y El trono de Hatti)

Veo mejor si cierro más los ojos…

Veo mejor si cierro más los ojos
que el día entero ven lo indiferente;
pero al dormir, soñando te contemplan
y brillantes se guían en lo oscuro.

Tú, cuya sombra lo sombrío aclara,
si ante quienes no ven tu sombra brilla,
¡qué luz diera la forma de tu sombra
al claro día por tu luz más claro!

¡Ay, qué felicidad para mis ojos
si te miraran en el día vivo,
ya que en la noche muerta, miro, ciego,
de tu hermosura la imperfecta sombra!

Los días noches son, si no te veo,
y cuando sueño en ti, días las noches.

Soneto XLIII de William Shakespeare.