¿Has estado alguna vez en una prisión turca?

Mientras que el niño visita la cabina del avión, el capitán Oveur (Peter Graves) le pregunta:

Capitán Oveur: ¿Habías estado antes en una cabina?
Niño: No señor, en mi vida había estado antes en un avión.
Capitán Oveur: ¿Ni has visto nunca a un hombre adulto desnudo?
Niño: […]
Capitán Oveur: Joey, ¿no has ido nunca a un gimnasio?
Niño: […]
Capitán Oveur: Joey, ¿te gustan las películas de gladiadores?
Niño: […]
Capitán Oveur: Joey, ¿Has estado alguna vez en una prisión turca?

Este diálogo pertenece a la mítica “Aterriza como puedas“, dirigida por Jim Abrahams y David y Jerry Zucker.

En su día fue un bombazo de taquilla y hoy, 28 años después, sigue teniendo gracia. ¿Será que en realidad es una buena película?

George Lucas: ‘Yo estoy en el futuro, Steven (Spielberg) en el pasado’

Aquí os dejo unas recientes declaraciones de George Lucas a propósito del éxito de “Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal” y la posibilidad de que se realice una quinta entrega del personaje. No tienen desperdicio y demuestran, en mi opinión, la decadencia total de una de las personalidades más influyentes del cine moderno.

Fue un desafío crear una historia juntos y ponernos a todos de acuerdo. Indiana Jones solo se vuelve complicado cuando tienes a otras dos personas diciendo “lo quiero de esta forma” y “lo quiero de esta otra” mientras que, cuando hice Jones por primera vez yo simplemente decía “Lo haremos de esta forma” y así era mucho más fácil. Pero ahora tengo que contentar a todos, porque son todos grandes y exitosos tipos también, así que a nivel práctico es un poco duro.

Veamos… ¿está diciendo que cuando produjo “En busca del arca perdida” él era un tipo exitoso y Spielberg no? ¿Está borracho? Lucas había dirigido “American Graffiti” y “La guerra de las galaxias“, es cierto, pero Spielberg había estrenado ya “Tiburón” y “Encuentros en la tercera fase” así que, pese al fiasco de “1941” no creo que se le considerase un don nadie ni mucho menos.

Sigamos con más perlas del “visionario” director-productor.

Si puedo venir con otra idea que les guste, haremos otra. Realmente, con la última, Steven no estaba muy entusiasmado. Yo intentaba persuadirle. Pero ahora Steven está más dispuesto a hacer otra más. Aún así tenemos problemas sobre la dirección que queremos tomar. Yo estoy en el futuro; Steven está en el pasado. Él intenta llevarlas a la forma en que se hacían antes, yo estoy intentando empujarlas a un lugar totalmente diferente. De modo que tenemos una especia de tensión. La última nació de ahí. Es una especie de híbrido de nuestras dos ideas así que veremos a donde somos capaces de llevar la siguiente.

No necesitaba reconocer tácitamente que lo malo del nuevo Indiana Jones se lo debemos a él solito porque ya lo sabíamos todos.

Si definitivamente Lucas se sale con la suya y hace el Indiana Jones que desea me temo que los que saldremos perdiendo seremos los espectadores.

No puedo olvidar la importancia influencia de Lucas en mi cinefilia así que me duele mucho decir esto pero… si Lucas es el futuro y Spielberg es el pasado, que paren el mundo que me bajo.

(vía comingsoon)

Noticias relacionadas:

Sólo quiero hablar contigo…

Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora.

Este fragmento del inicio de “Carta de una desconocida” (Brief einer Unbekannten) demuestra el inmensísimo y nunca bien ponderado talento de su autor, Stefan Zweig, uno de los grandes autores del siglo XX. Zweig se convirtió en uno de mis escritores favoritos desde que leí, hace ya muchos años, “24 horas en la vida de una mujer”, “Amok” y “Novela de ajedrez” casi seguidas.

Pero si por algo es famoso entre los cinéfilos el autor austríaco es por la adaptación que Max Ophüls realizó de su obra. “Carta de una desconocida” (Letter from an unknown woman) se convirtió desde el momento de su estreno en una de las mejores películas de la historia del cine y una de las más románticas.

Las comparaciones son odiosas y, a veces, totalmente innecesarias así que, sin entrar en ellas, diré que considero a ambas, novela y película, obras imprescindibles del arte del siglo XX.

Ya estáis tardando en disfrutarlas.

Veo mejor si cierro más los ojos…

Veo mejor si cierro más los ojos
que el día entero ven lo indiferente;
pero al dormir, soñando te contemplan
y brillantes se guían en lo oscuro.

Tú, cuya sombra lo sombrío aclara,
si ante quienes no ven tu sombra brilla,
¡qué luz diera la forma de tu sombra
al claro día por tu luz más claro!

¡Ay, qué felicidad para mis ojos
si te miraran en el día vivo,
ya que en la noche muerta, miro, ciego,
de tu hermosura la imperfecta sombra!

Los días noches son, si no te veo,
y cuando sueño en ti, días las noches.

Soneto XLIII de William Shakespeare.

35

Nació con el don de la risa y la intuición de que el mundo estaba loco. Y ése era todo su patrimonio.

Así comienza “Scaramouche” de Rafael Sabatini, una estupenda novela que originó uno de los grandes clásicos del cine de aventuras: “Scaramouche” de George Sidney.

Si podéis leer la una y/o ver la otra no lo dudéis. Valen la pena.

[tags]Rafael Sabatini, Scaramouche, George Sidney[/tags]

Tan sin tí estoy…

Tan sin ti estoy, que estoy sin mí.
Tan ajena, que ignoro mis cabellos,
el jugo que riega mi tiroides,
el tiempo que corroe nuestras ansias.
Sin ti no hallo la sombra de mis manos,
mi silueta no corta las paredes,
mi voz se desvanece como el humo
y a poco no me hallo ni las piernas.
Tan sin ti, tan sin nada, yo fallezco.
Tan sin aire, soy un automóvil roto,
una herramienta inerte, un cementerio
que acumula ausencias y destrozos.
Sin tus manos las mías se me escapan,
mis orejas no oyen de aburridas,
los gusanos del tiempo me sepultan.
Porque no estás, yo no estoy conmigo,
a cada instante me pierdo y no me encuentro.
Si esto sigue, no hallarás sino mi ausencia.

, “Entre lusco e fusco”