‘Déjame entrar’ de Tomas Alfredson

Póster de 'Déjame entrar'Aquí tenéis mi comentario a la última de las películas de 2009 que voy a incluír entre lo mejor del año. Se trata de “Déjame entrar” (Låt den rätte komma in), una película sueca que ha supuesto, posiblemente, la gran sorpresa del año y todo un bombazo en festivales de todo el mundo.

Dirigida por Tomas Alfredson a partir del guión que John Ajvide Lindqvist escribió sobre su propia novela, cuenta la historia de la curiosa amistad que nace entre Oskar, un niño peculiar que sufre acoso escolar, y Eli, una vampira (con todos los problemas que eso conlleva).

Comento muchas veces lo complicado que es que una película tenga atmósfera. Una cosa es crear momentos puntuales de tensión y otra muy diferente crear la atmósfera ideal para que cada pequeña imagen, cada sonido, cada escenario jueguen un papel importante en la labor de provocar sentimientos en el espectador.

“Déjame entrar” es, posiblemente, la película con la atmósfera más conseguida que he visto en 2009. Una cinta llena de poesía, con un magnetismo y una capacidad para cautivar al espectador como pocas. Un magnetismo que llega hasta el morbo en algunos momentos.

A la magnífica labor de dirección, capaz de crear esas sensaciones, ayudan y mucho la estupenda banda sonora de Johan Söderqvist y la fotografía de Hoyte Van Hoytema, así como las interpretaciones de Kåre Hedebrant (Oskar) y Lina Leandersson (Eli) magníficos en sus papeles, en las antípodas del típico papel de su edad.

En su defecto juega alguna ligera laguna argumental y algunas concesiones al exceso que pueden deberse a la necesidad de contentar a los fans más radicales del fantástico, pero poco más se puede decir en contra de esta película que supone, en mi opinión, una de las miradas más originales y diferentes al tema del vampirismo que se han visto en cines en los últimos años.

Valoración final: 9 sobre 10

Autor: Jeremy Fox

Jeremy Fox es Miguel Baneira o al revés, ya nadie lo tiene claro, ni siquiera yo. Físico por estudios, informático de profesión y amante de los libros, la música, los cómics y, por supuesto, el cine. No estoy loco, es que me han dibujado así...

8 opiniones en “‘Déjame entrar’ de Tomas Alfredson”

  1. Una peli excelente… Lo de las lagunas argumentales creo que viene porque en el libro hay un personaje con papel principal que en la película pasa a ser secundario. Y además se suprime una larga y enfermiza trama relacionada con éste personaje. Pero creo que hicieron bien, si lo hubieran incluido hubiera cambiado mucho la película.

  2. Desde Dublin os digo que esta peli caera esta semana, cuando vuelva… Si he sido malo y he visto ‘Lluvia de albondigas’ antes que esta, pero ya esta en casa, en caja y calentita…

    Por cierto, el titulo me trae recuerdos, muchas noches he pasado nombrando esta peli a la puerta de una habitacion diciendo que ya no volvera a pasar, que no volvere a tirarme otro pedo, que lo prometo, a veces me dejan entrar, pero casi siempre se me escapa otro cuesco… Creo que en cuanto a pedos en la noche no tengo palabra…

    Con una pinta en la mano, un abrazo Jeremy & Company…

  3. Aqui vá mi crítica la mejor peli del 2009:
    “Dejame entrar”, ante todo trata de lo horroroso y terrible que puede llegar a convertirse lo cotidiano. Aunque nos encontramos ante un film de vampiros, no asistimos a una narración al uso de corte fantástico o de terror, esto es un drama (terrorífico y escalofriante) de soledad. Un niño con problemas de comunicación con sus padres y que sufre acoso en el colegio y una niña marcada por su condición física que la obliga a mantenerse fuera del alcance de cualquier relación humana. Su condición vampírica es tratada como una enfermedad extraña e incurable que la margina absoluta y cruelmente del ámbito social, incluso ella misma lucha por evitar alimentarse por si misma. Eli (Lina Leandersson) encuentra en Oskar (Kåre Hedebrant) un espejo en el que mirarse, alguién que la pueda entender desde la prespectiva de un niño atrapado en un mundo que no comprende bien y al que debe enfrentarse diariamente.
    Todo lo citado hasta ahora nos ha presentado un guión más que interesante, adaptado de la novela homónima de John Ajvide Lindqvist (lee el primer capítulo aquí). Pero la verdadera atracción del film reside en la decisión primordial de su director Tomas Alfredson de rodar toda la película en primerísimos planos que realmente marcan la forma de contarnos el film. Su acercamiento literal a los personajes es intencionado, sin duda para que prestemos la atención en lo que importa. Pero además también acierta utilizando el ‘fuera de plano’ para intuir la condición inhumana de la protagonista. Tan solo en una ocasión y en segundo plano descubrimos claramente las habilidades innatas de la Eli vampiro al trepar por la fachada del hospital. Incluso los diálogos de la niña son comedidos, manteniendo el juego de ocultar a toda costa su verdadera condición animal:
    Oskar- ¿No tienes frío?
    Eli- No, quizás lo haya olvidado
    Oskar- ¿Eres vieja?
    Eli- Tengo 12 años, pero desde hace mucho tiempo

    Es evidente que toda la atracción de la película viene marcada por las interpretaciones de los niños protagonistas (una pena no haberla visto en V.O.S.), sobre todo la niña vampiro Lina Leanderson, una profesional como la copa de un pino. Ambos trabajan con una sinceridad actoral que traspasa la pantalla, supongo que el director del film realizaría un casting muy duro para encontrar a dos niños capaces de engañar a la cámara a tan escasos milímetros de su cara.
    En definitiva hemos asistido, y creo no exagerar, a uno de los tres mejores films que vamos a disfrutar en una sala de cine este 2009, y sino el tiempo nos lo dirá. Aunque para ser justos debo ser sincero y admitir que no me gusto como resuelve Tomas Alfredson la escena de la piscina, algo fuera de tono con respecto al conjunto comedido del resto del film. Los espectadores que la hayan visto entenderan lo que digo, no voy a destripar ahora una escena tan importante como la que cito.
    Para los que nunca antes han contemplado el vampirismo de esta manera tan poética les remonto a 1995, fecha de estreno de “The Addiction” de Abel Ferrera, otro film de esquisito gusto rodado en blanco y negro que aporta una visión más profunda a este subgénero que hasta entonces considerabamos dentro del género clásico de terror.

  4. Parece claro que esta película goza del fervor popular, hecho del que me alegro mucho porque creo que será de las películas más recordadas del año. Demuestra, además, algo que no me canso de repetir: aunque todo está contado ya, siempre habrá alguien que nos lo cuente de forma distinta.

    Saludos

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