“El Internado” de Pascal Laugier

Trata el film de una empleada de limpieza, Anna (Virginie Ledoyen), que va a trabajar al abandonado orfanato de Saint Ange en los Alpes Franceses en 1960. Allí vive todavía una huérfana, Judith (Lou Doillon). Poco a poco irá descubriendo que hay sucesos extraños en el orfanato: ruidos, voces de niños, etc.
Lo peor de esta película, en la que casi nada funciona, es el guión. No sólo es algo inconexo sino que además presenta algunas lagunas importantes, los personajes no evolucionan, no se explican (o se hace mal) sus motivaciones y para colmo no sabe cómo acabar y decide tirar por la senda de lo incomprensible para que el espectador decida qué es lo que ha pasado (la media hora final es de locura)
Para colmo tampoco es que esté bien dirigida, está llena de efectismos sin sentido para crear una presunta atmósfera que no llega a nacer. Por supuesto se nos intenta asustar con algunos efectos de sonido y con la banda sonora pero no lo consiguen porque el intento es más bien pobre. La situación general acaba por afectar a los actores que hacen lo que pueden por no caer en el ridículo al que les lleva la película.
La verdad es que es un buen ejemplo de lo que no se debe de hacer nunca con una historia de terror. De temática parecida pero mejor realizada, sin ser una maravilla, podríamos ver “Fragiles” de Jaume Balagueró. Desde luego aprovecharíamos mejor el tiempo.
Valoración final: 1 sobre 10


la verdad es que justo estaba a punto de verla………pero con tu reseña no me quedaron muchas ganas, pero en fin, la voy a ver para asi tener mi propia opinion…
…….despues les cuento.
Desde luego, no hay nada como ver uno mismo una película y formarse así una opinión propia.
Aquí te esperamos. Que te sea leve… jeje.
Saludos
Creo que estamos ante una realización diferente, sutil, alejada de las estridencias americanas que de algún modo nos han moldeado la cabeza y EL GUSTO.
A veces, es bueno no esperar a que las cosas ENCAJEN en casilleros, y simplemente disfrutar de una propuesta diferente, como esta.
El efecto de quiebre del final responde al descubrimiento que hace la protagonista. Este quiebre forzosamente debe ser también, estético.
La metáfora final es que los niños muertos (puerta abierta a lo que desee pensar el espectador-algo estilístico muy a lo Hemingway) necesitaban una madre. Es enternecedora la escena en la que ella amamanta a su bebé (ambos muertos) y los demás niños observan.
no puedo estar más en desacuerdo con semejante comentario de la película.
no tiene nada de inconexo,no cae en lo incomprensible. al contrario es una historia comprensible (desde el principio hasta el final) que tu no entendiste